¿Qué tipo de instrumentos ofrece NGEU a los Estados miembro?

El nuevo NGEU se estructura en un conjunto de instrumentos que responden a las lecciones aprendidas de la crisis sanitaria en la UE en tres direcciones: apoyar la recuperación de la economía, reactivar la inversión pública y privada, y aumentar la resiliencia frente a futuras crisis.

Para ello se han diseñado fundamentalmente dos instrumentos: el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR) y los recursos adicionales para la Ayuda a la Recuperación para la Cohesión y los Territorios de Europa (REACT-UE).

El grueso de los fondos del NGEU, hasta 672,5 mil millones de euros, se canalizará a través del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR), y se materializarán en forma de transferencias de capital y préstamos en condiciones ventajosas. Será el principal instrumento (concentra el 90% de los recursos del NGEU) para contrarrestar el impacto económico y social de la pandemia y para acelerar la transformación de las economías y sociedades europeas hacia modelos más sostenibles y resilientes. Para acceder al MRR los Estados miembros tiene que presentar planes de recuperación y resiliencia a la Comisión para que los apruebe el Consejo de la UE por mayoría cualificada. Las actuaciones que se recojan en estos Planes deberán comprometerse entre 2021 y 2023 y, entre otros, financiarán programas de transición ecológica, reformas e inversiones en tecnología, infraestructuras y procesos digitales, inversiones en crecimiento inteligente, sostenible e integrador y reformas en cohesión social y territorial.

El segundo instrumento en importancia es la Ayuda a la Recuperación para la Cohesión y los Territorios de Europa (REACT-UE), dotado con 47,5 mil millones de euros, y que servirá para continuar con la respuesta anticíclica de corto plazo de los gobiernos europeos tanto para mantener el empleo como para fomentar la creación de nuevos puestos de trabajo, para fortalecer los sistemas de asistencia sanitaria y para facilitar capital circulante y apoyo a la inversión a las pymes en sectores especialmente afectados por la crisis, incluido turismo y cultura. Estos recursos tienen también su foco de atención en la recuperación ecológica, digital y resiliente de la economía, alimentando con recursos adicionales el alcance de los fondos estructurales y de inversión tradicionales, como es el caso de FEDER o FSE, durante 2021 y 2022 fundamentalmente. Es importante subrayar que los Estados miembros podrán decidir de forma autónoma la forma concreta de canalizar estos fondos.

Además de estos dos grandes instrumentos, la UE ha implementado 10 mil millones de euros para proyectos que se desarrollen en los territorios que se enfrentan a retos socioeconómicos graves derivados del proceso de transición a la neutralidad climática (Fondo para la Transición Justa), y 7,5 mil millones de euros para favorecer el desarrollo rural aumentando los recursos del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER).

Entre los restantes programas integrados NGEU también se financiará (i) InvestUE, para estimular la formación bruta de capital a través de diferentes instrumentos que mitiguen el riesgo de los inversores en proyectos empresariales, (ii) Horizonte Europa, que tiene como objetivo generar conocimiento y aumentar el impacto de la investigación y la innovación para fortalecer las bases científicas y tecnológicas de la Unión y fomentar su competitividad, y (iii) RescUE, para implementar una Reserva Europea de Protección Civil y mejorar la capacidad de respuesta ante contingencias o desastres naturales de los Estados miembros.